La Era Van Damme

El belga Jean Claude Van Damme fue el relevo tanto de Norris como del cine ninja que triunfaba en los ochenta. Comenzó a llamar la atención en 1986 con su villano Iván “El Ruso” en Retroceder Nunca, Rendirse Jamás, y dos años después, la Cannon lo lanzó con Contacto Sangriento, toda una película mítica del género que ensombreció su otro villano en Águila Negra (1988) junto a Kosugi. Ya en 1989 llegaron Cyborg y sobre todo Kickboxer. En abril llegó la post-apocalíptica y de bajo presupuesto Cyborg y en septiembre, su lanzamiento definitivo. Cyborg es más de culto por los problemas de rodaje y se recuerda por Van Damme, no por la calidad de la propia película, pero Kickboxer fue la que le presentó realmente, con una envidiable forma física, y un guion muy de género pero que funcionaba perfectamente.

El carisma de Van Damme hizo que el Kickboxing y el Muay Thai pegasen un subidón en los gimnasios, haciendo que nos olvidásemos de las técnicas de Norris y sus personajes duros. Y por supuesto, hizo que apareciesen muchas otras producciones con estas artes marciales de fondo, además de la saga que continuaría ya sin Van Damme. Su elasticidad y potencia muscular, junto a su estilizada técnica hizo que en el cine marcial reinase total y completamente, a pesar de algunos baches tanto personales como cinematográficos, siendo Street Fighter: La Última Batalla (1994) el primero de ellos, provocando en parte que su carrera no fuese tan taquillera como antes.

Pero eso no significa que hiciese malas películas, ya que su unión con directores hongknoses nos trajo a un Van Damme que supo arriesgar, y con dosis mayores o menores de artes marciales, con títulos como Blanco Humano (1993) de John Woo, Al límite del riesgo (1996), Replicant (2001) y Salvaje (2003) con Ringo Lam o Double Team (1997) y En el Ojo del Huracán (1998) con Tsui Hark. The Quest (En busca de la Ciudad Perdida) en 1996 fue su debut como director volviendo al subgénero de los torneos, pero no fue suficiente para ir perdiendo el favor de los grandes estudios. Pero antes de llegar a eso, hay que recordar que el éxito de Van Damme de nuevo hizo que productoras menores no sólo estrenasen films de Kickboxing o Muay Thai, si no que buscaban actores que ofreciesen más cine de artes marciales en general. Así aparecía gente como Jeff Wincott en Ley Marcial II (1991) junto a Cynthia Rothrock, protagonista de la primera parte, y otra actriz que ya llevaba unos años trabajando en el cine de Honh Kong y que en 1990 protagonizaría China O’Brien y su secuela, donde a su vez aparecía Richard Norton y Keith Cooke.

Junto a ellos, los vídeclubs españoles tenían a otros artistas marciales y actores como Olivier Gruner con títulos como Némesis (1992), Savate (1995) o Lobo de Guerra (1997), Gary Daniels, Loren Avedon, Billy Blanks, Keith Vitali, Don ‘The Dragon’ Wilson o Jalal Merhi. Con mayor o menos suerte, los noventa y el éxito de Van Damme en pantalla grande hizo que por un lado el campeón de Kickboxing Don Wilson copiase sin miramientos las producciones de Van Damme, y Jalal Merhi creó junto a Richard Pepin PM Entertainment Group, Inc, una especia de relevo de la Cannon ofreciendo cine de acción y artes marciales de bajo presupuesto con muchos de estos actores.

Caso aparte es el de Jeff Speakman, que en 1991 estrenaba Arma Perfecta presentando así el Kenpo Karate del Maestro Ed Parker. El boom dentro del cine marcial que fue este film le llevó a continuar con una carrera demasiado mediocre para lo que se merecía, aportando de esta manera un título de culto e indispensable pero sin llegar al éxito que hubiese promocionado más este arte marcial. Calles Violentas (1993) fue su última gran película, cayendo en el abismo de la serie B de menor calidad a pesar de sus esfuerzos. Curiosamente Speakman participó en 1990 en Lionheart, el Luchador de Van Damme como extra.

Paralelamente a Van Damme, el norteamericano Steven Seagal consiguió que la mismísima Warner Bros. le produjese Por encima de la ley (1988), co-escrita por el aikidoka, que además se encargaba de las coreografías donde mostraría su técnica. De esta forma entraba en el grupo de estrellas del cine de acción y artes marciales con películas como Difícil de Matar (1990), Señalado por la Muerte (1990), Buscando Justicia (1991) y sobre todo Alerta Máxima (1992), su film con mayor presupuesto. Pero este éxito, aunque conseguía ofrecer otro tipo de acción gracias al Aikido, no consiguió mantenerlo, y tras En Tierra Peligrosa (1994), que también dirigió, comenzó su caída con algunos buenos títulos pero no los suficientes para mantener el estrellato.

Y aunque traspasó el propio subgénero marcial, con fans de todas las edades, sus películas pasaron de estrenarse en cines al vídeo, con bajos presupuestos, numerosos dobles debido a que no paraba de engordar, con algunos intentos por conseguir el éxito de nuevo. Pero parece que se cansó y tras problemas legales con productores, rumores con la mafia y demás, entró en una vorágine de rodajes en Bulgaria, con escasos medios y talento detrás de las cámaras, como el director Keoni Waxman, habitual desde hace ya demasiados años, pero consiguiendo una continuidad y algo de éxito y dinero en Centroeuropa e incluso en China, aunque lejos de los que fue al comienzo de su carrera. El Aikido llegó y aunque la gente veía que era diferente al estilo de Van Damme, no supuso nada para que el belga no reinase durante los noventa, haciendo que Seagal triunfase sobre todo en los videoclubs tras su efímera carrera en pantalla grande.

Y mientras Van Damme y su influencia continuaban con éxito, Jackie Chan conseguía por fin llamar la atención en Hollywood de forma inesperada con Duro de Matar (1995), estrenándose en Estados Unidos en 1996. No hablaré de ¡Arde Hollywood! (1997), una mera colaboración, ya que en 1998 llegaría Hora Punta, su primera película en la Meca del Cine. Y de esta forma, mientras la estrella de Van Damme comenzaba a apagarse, así como la de muchos de esos actores que aparecieron tras él, la de Chan comenzaba a brillar en Occidente, recogiendo de nuevo el testigo para que el Kung Fu volviese a reinar en el cine marcial.

 

LaFabricadelCine | Sb Jr.

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