Intocable

César Gonzalez —

Tengo un amigo, que a través de nuestros breves pero intensos intercambios epistolares, o mas bien debería decir intercambios por correo electrónico, hay que ser moderno, me pregunto que es lo que yo pensaba del mito o de la leyenda de Ulises, y si creía posible, que de nuestros días, alguien, yo por ejemplo, podría hacer lo mismo. Te responderé, querido amigo, que para mi la leyenda del tal Ulises, fue mas bien una escapada. Yo lo veo mas bien como un tío que estaba hasta las mismas pelotas de la rutina de su vida y aprovechando la ocasión, de que un ilustre cornudo, pretexto  vengarse, cuando en realidad lo que quería es conquistar y saquear una ciudad que tenia mas riquezas que la suya, para unirse a el e irse con otros cuantos a guerrear y saquear a todo dios es cristo que les resistiese. Me dirás que la interpretación que te doy de la dicha leyenda, es un tanto bastarda, pero piénsatelo un poquito y analízalo fríamente. Ulises, que como hemos, dicho quería irse de “juerga”, se lía con el Melenas. El tal Melenas, que era ya bastante cornudo, encuentra el pretexto de que su Helena, se había largado con el tonto del Paris a casa de papa, Troya. Aprovecha el evento para decirse, cono la ocasión la pinta calva. Arguyo mi honor ofendido, reúno unos cuantos que me deben favores y les prometo saqueo, joyas, esclavos, poder matar impunemente y unas cuantas violaciones, y yo me forro con el botín principal, además de quitarme de en medio una ciudad que empieza a darme un poco de sombra. Ulises, que de tonto no tiene un pelo, se dice .Joder, todos mas bastos que un arado. Podré sacar provecho en todo, y además me tomo un poco el aire, porque la Penélope de marras, me los esta hinchando…Una vez hecha su “guerrita”, deciden volverse a sus casas, pero el Ulises, se toma el camino mas largo. Hay quien dice que la distancia mas corta entre dos punto es la línea recta, pues no…, la distancia mas corta entre dos puntos, depende de las ganas que tengas de llegar, y aparentemente no tenia muchas prisas por volver.

Total que se pasa unos cuantos anos de aventuritas, que si los cíclopes , que si la bruja, que si…., putos pretextos para no volver a casa. Al final, cuando ya no puede encontrar mas disculpas, se vuelve a casa. Ahí es donde las cosas se ponen duras. La Penélope, que debía de ser un verdadero adefesio, además de no gustarle mucho las cosas del sexo, se había pasado todos estos anos de espera haciendo un jersey al Ulises, para cuando volviese y no le tocase las tetas bajo pretexto que tenia frío. Le salio un poco el tiro por la culata, ya que visto que la ciudad tenia buenos rendimientos, los pretendientes querían no follarsela, sino mas bien recuperar los dividendos. Total que cuando el Ulises se da cuenta, y siempre bajo la disculpa del honor…, se los folla a todos y termina poniendo el jersey que el otro adefesio, por fin, le había terminado.

A la vista de esta interpretación, reconozco muy personal, como quieres que de nuestros días alguien pueda hacerse el Ulises.
Te ves tu diciéndole a tu Penélope.
– Chica, me voy a vengar el honor de un amigo, ya que su mujer le ha puesto los cuernos. Le voy a acompañar y  le vamos a poner de hostias hasta en el carne de identidad…
La respuesta la veo ya
– Tu amigo, el golfo ese… Si su mujer le ha puesto los cuernos, bien hecho esta. Has visto como la trata?. Que se joda, a ver, si así aprende.
– Perdona, querida, pero es mi amigo y en esos casos es mi deber acompañarle.
– Vale como tu quieras, pero si cruzas esa puerta, te cambio la cerradura, pido el divorcio por abandono del domicilio conyugal, y  te follo todo el dinero que tienes en la cuenta.
U otra versión.
-Querida, me voy a buscar tabaco.
– Cabrón , pero si tu no fumas. Lo que tu quieres es irte al bar a tomar unas copas como siempre y volver medio borracho a las tantas de la mañana. Vamos ni se te ocurra…

Como veras, querido amigo, no creo que hoy en día, nadie pueda ejercer de Ulises…, o por lo menos tal como ejercía el Ulises de antaño.
Arreglos, mas bien arreglitos tiene el hombre, no tanto como para irse a “ guerrear “, pero si lo hace de manera inteligente, ellas, las Penelopes modernas, miraran hacia otro sitio y harán como si no hubiesen visto nada…, no te olviden que el supuesto sexo débil…, no tiene nada, ni de débil, ni de tonto. Creo que es la sola respuesta que puedo darte  querido amigo, espero no que estes de acuerdo, pero por lo menos que te solaces con ella.

Tu amigo

LaFabricadelCine | C.G

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